Dia 1 - LA HISTORIA QUE NO QUERÍA CONTAR
Este es el comienzo de mi historia. Una historia que nunca pensé escribir. Tengo tantas otras ideas que harían una buena historia: mi vida como enfermera, como mamá, mi caminar espiritual, inclusive las mañas de mi gato! Pero del Diabetes nunca.
Siempre viví una vida bastante sana y movida. En mi edad escolar, nadaba en el equipo nacional infantil del Perú. En tiempos de colegio, era capitana de mi equipo de futbol femenino y jugaba voley en una liga semi-profesional. En tiempos de universidad empezé a disminuir la intensidad, pero iba a menudo al gimnasio. Me casé, tuve hijos y me estanqué con el ejercicio. Me movía... pero detrás de mis pequeños.
Los años pasaron y empecé a formar malos habitos de ejercicio y dieta. Cada vez que podía hacer ejercicio lo disfrutaba. Pero mi ritmo de vida no me permitía la consistencia necesaria para cuidar apropiadamente de mi salud.
En junio del año pasado, mi papá, que es diabético, me vino a visitar. Trajo consigo una bolsa llena de sus medicamentos, su maquinita para controlar su azucar y una dieta especial. Charlando con el y su experiencia con la enfermedad, empecé a reconocer algunas similitudes en mi vida. Me di cuenta que ya estaba sintiendo los primeros sintomas caracteristicos de la diabetes: tenía abundante sed, visión borrosa y dolores de cabeza. Me hice un control en el hospital, pero los resultados volvieron negativos. Sin embargo, algo dentro mío sabía.
Como son las cosas de la vida, me olvidé de esta gran revelación y volví a mis costumbres; subiendo de peso y ejercitando demasiado poco.
Pasa un año, llega el COVID y un dia de calor voy a caminar con mi marido. Llego a casa sedienta y tomo vaso tras vaso tras vaso de agua fria para saciar mi sed. No logro calmarlo y encima provoca una aceleracion de mi ritmo y frecuencia cardiaca que me deja sin poder respirar. Dos horas pasé en pánico intentando calmar mi pobre corazon. Fue ahí que dije basta!
Al día siguiente hablé con mi doctora y una nutricionista. Me pidieron analisis de sangre, dieta, etc. A las 24 horas llega la confirmación del diagnostico: PRE-DIABETES. Me advirtieron que era un diagnostico misericordioso,
"Cynthia, tienes tiempo para hacerte cargo de esto."
Me conmovió la situación y ahi mismo decidí que las cosas debían cambiar. Mi nutricionista me animó a tomar nota de mis pensamientos, regimen, progreso y retroceso para mantenerme conectada con el proceso y comprometida a seguir.
Y he aquí el nuevo Blog.
Por el momento, este Blog está desactivado para lectura pública. Pero algún día lo compartiré con el mundo para que puedan ver que se puede cuando se quiere.
| Confirmación del Pre-Diabetes |
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